Growth internacional
El playbook no viaja y el diagnóstico, sí
En el libro de los Reyes Magos, más de uno ha pedido un playbook universal de growth. Pero la realidad te devuelve la mirada: estamos en medio de mercados que toleran fricciones distintas, y confundir eso con buenas o malas prácticas desarrolla errores estructurales.
Un norte interesante es el que brindó Geert Hofstede con su teoría de dimensiones culturales, en especial la de "uncertainty avoidance": es decir, cuánta ambigüedad tolera una cultura antes de sentir riesgo. Aplicado a e-commerce, define qué fricción tu consumidor perdona y cuál lo hace abandonar el carrito.
En España, la fricción que menos se perdona es la brecha entre lo prometido y lo entregado. Un mercado maduro, con alta exigencia regulatoria, donde el mensaje tiene que sostenerse igual en la landing, en el checkout y en el producto que llega a la puerta. Ahí no se compite por creatividad, se compite por cumplimiento.
En Georgia, la fricción cambia: la falta de regionalización. Sin un ecosistema D2C maduro como referencia local, cada decisión de idioma, moneda, método de pago y hasta tono de comunicación había que construirla desde cero, porque no había ningún estándar de mercado dando por sentado nada.
En Argentina la fricción es de otra familia: es precio y financiación. Con la inflación internalizada, quedó marcada en fuego la idea de "pagar en cuotas fijas hoy es pagar menos en términos reales mañana". El driver de conversión no es el mensaje ni la regionalización, es la estructura financiera de la compra.
Un mismo producto puede convertir por motivos completamente opuestos según el país en el que lo vendas. Y esto se repite en patrones que cualquiera que venda en más de un mercado reconoce: hay países donde una web que carga un poco más lento no espanta a nadie, y otros donde te penalizan por eso mismo. Hay mercados donde cobrar el envío no rompe la conversión, y otros donde ese cargo extra en el checkout es motivo directo de abandono.
No hay un solo error, hay una sola forma de cometerlo siempre: tomar la variable que resolvió el crecimiento en un mercado y asumir que es la misma variable que lo va a resolver en el próximo. Al final del día, el playbook no viaja y el diagnóstico, sí.
Publicado originalmente en LinkedIn.