Liderazgo
Lo que el rugby me enseñó sobre construir equipos
A lo largo de mi carrera me tocó llevar a cabo proyectos cuyo norte eran métricas de crecimiento, con muchas lecciones de liderazgo, y entre las cuales puedo enumerar sin duda el Rugby.
Me dio lecciones que no encontré en dashboards o libros de marketing, jugando de forward en Argentina, en España y hasta en Georgia.
Recuerdo mi paso por la UBA y cuando leí a Bourdieu que decía que las estructuras solo cobran sentido cuando se encarnan en el "habitus", es decir, esa disposición interna que guía la acción sin necesidad de un manual de instrucciones.
En la cancha pasa exactamente lo mismo, un scrum, el barro, un ruck turbio... no son acciones que se ejecutan por mandato jerárquico ni por cumplir un indicador: se hacen porque el compromiso individual está fundido con el colectivo. Esto sucede en todos los deportes, pero en rugby uno compromete la totalidad de su cuerpo.
Un equipo crece y escala cuando la cultura convierte el trabajo invisible en la base del sistema. Cuando el esfuerzo del que absorbe la presión y genera las condiciones para que otro defina no se percibe como un sacrificio, sino como la forma natural de pertenecer a algo superior.
En la gestión de empresas y productos el paralelismo es absoluto: la fragilidad de depender de talentos individuales y jugar en silos deja al sistema desnudo en cuanto el contexto aprieta. La verdadera soberanía se construye creando las condiciones para que cada persona tenga ownership claro, sienta el proyecto como propio y trabaje con la tranquilidad de que el de al lado va a responder y que, desde arriba, se van a garantizar las condiciones.
La pregunta es cuánto valor y, especialmente, tiempo perdemos cada día que postergamos la construcción de equipos unidos por un propósito real, con las innumerables ventajas (fidelidad, productividad, menor rotación de los equipos, talento interno estructurado, etc.) y no solamente métricas cortoplacistas.
A modo de cierre de esta reflexión, traigo a colación el lema del Liverpool: You'll Never Walk Alone.
Publicado originalmente en LinkedIn.